Síntomas agudos y signos de alarma
La presencia de problemas respiratorios, una fiebre alta que no cede o episodios de pérdida de conciencia son indicadores directos de que el organismo está bajo un estrés severo. Asimismo, alteraciones súbitas en la presión arterial o la sospecha de intoxicaciones demandan una evaluación por el médico urgenciólogo para evitar daños multiorgánicos.
